Aprende a Contar Historias (si quieres Ser un Buen Lider)

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No recuerdo la mayoria de las cosas de cuando era pequeño. Pero si recuerdo sentarme los sábados por la tarde delante de la tele y ver El Cuentacuentos. ¿Lo has visto alguna vez? Era casi mágico. Las historias bien contadas tienen algo.

A la mayoría nos gustan las cosas directas y claras, pero sobre todo, formuladas. Explicaciones claras de lo que es y lo que no es. Pero últimamente, viendo a los grandes líderes, he estado pensando que si uno quiere ser un buen líder y comunicar algo que importe, tiene que aprender a contar buenas historias.

Y eso es así porque, uno, las verdades abstractas y desencarnadas (formuladas) nos informan, pero no nos impelen; no tocan “ahí dentro”. Las historias les ponen carne a las verdades formuladas y esas impactan. Por eso la creencia de fe que más nos deja con los ojos como platos es la de la encarnacion de Dios. Y también por eso, en parte, prefiero pasar de largo de las frases aisladas que la mayoría ponemos (últimamente con imágenes) en Facebook.

Dos – y esto es bastante obvio – las historias nos muestran que las cosas efectivamente pueden pasar. Lo primero que una historia te cuenta es: “esto pasó…”. Y lo primero que vas a asimilar es: “…y también me puede pasar a mi”.

Necesitamos que nos cuenten historias como necesitamos beber agua. Las dos evitan que nos sequemos.

Pues bien, ¿qué hacemos para contar buenas historias? No soy un experto, ni de lejos, pero aquí van algunas conclusiones a las que llego:

  • Mejora el habito de observar y grabar historias. Es posible que algunas veces sientas que no tienes nada que contar. Pero las historias están en todos lados.
  • Aristoteles enseñó que toda buena historia tiene tres partes esenciales: Introducción – Nudo – Desenlace. Si estas tres partes no están bien claras, seguramente no tendrá buen impacto.
  • Mantenlas cortas. La fuerza de la historia están indirectamente relacionada a su longitud.
  • Deja que tus emociones, o las de alguna persona en la historia, salgan a flor de piel cuando cuentas la historia.
  • Ponle un buen titulo. El titulo es el gancho que hace que los demás digan “ok, esto promete”.
  • Se claro acerca de la moral, pero sobre todo, cómo esta se conecta con algo presente en tu equipo o las personas que te están escuchando.

Termino con dos ideas:

La fe que Jesus trajo es realmente una historia. SU historia. Y si la contamos solo en formulas y leyes nos estamos perdiendo mucho. Tener fe en Jesus no es aceptar una creencia, es ser parte de una historia.

Todos tenemos una historia que contar: la nuestra propia. Pero lo cierto es que nos olvidamos de eso muy rápido. Vive tu vida como una historia que quieres contar y veras como las cosas empiezan a tener más sentido.

Autor: Joel Maceiras / Twitter: @JoelMaceiras

Adaptado por: David Munoz / Twitter: @Davidmunozh

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