¿Reprender o Emprender?

Reprender o Emprender .050

Recuerdo haber saludado a un hermano diciéndole Dios te bendiga, el cuál presuroso me respondió “No digas eso!! porque Dios ya nos Bendijo con toda bendición dice en Efesios, y no necesita bendecir mas a nadie…” Inmediatamente pensé, habrá comido hongos venenosos, le picó un camaleón, o sufre de cristianitis aguda… y creo que esa cristianitis se ha expandido como un virus nocivo que camuflado en nuestro lenguaje se expande por el ministerio causando estragos en el futuro de la juventud.

Hemos dedicado toneladas de tiempo a la iglesia, reprendiendo al pecado, al diablo, a la tentación, y luego nos acostumbramos y empezamos a reprender al exceso de trabajo, al compromiso, al temor, al coraje. etc… cosas sin las cuales el éxito se transforma en una utopía. De tanto reprender nos hemos olvidado de emprender.

Y lo que es peor aún, cada vez que alguien se acerca a la iglesia, lo insertamos en nuestra cajita de mental, repleta de limitaciones y paradigmas incorrectos, y le enseñamos a reprender, enterrando un mundo de posibilidades y capacidades que la persona podía desarrollar con los dones que Dios le dio.

Si te sientes infectado de cristianitis tengo algo que decirte.

Aprende las reglas del juego.

Dios es como un agente de tránsito. Cuando tu aprendes a conducir te dan una serie de reglas para aprender. Sabes por donde puedes pasar y por donde no. Sabes como tienes que conducirte, y si cometes una infracción, probablemente haya un agente allí para corregirte. Uno no anda preguntándole a los agentes si uno puede cruzar el semáforo en verde, o si debe circular por tal avenida, uno circula, y si ve que aparece alguna señal distinta que nos indica cambiar de rumbo, lo hacemos.

De la misma manera funciona con Dios, Él nos dio las reglas y Él nos avisa cuando debemos detenernos o cambiar el rumbo. Entonces yo me pregunto, ¿porqué antes de emprender y de tomar decisiones no nos movemos hasta que Él lo autorice?

Aprende las reglas del juego y avanza, si todo fluye sigue avanzando, y si surgen señales que te indican cambiar el rumbo, entonces recalcula tu ruta para poder llegar a tu meta (como hacen los GPSs), pero nunca te detengas.

Emprender o morir en el intento.

Uno de los problemas mas habituales que tiene el ser humano es no hacer por temor a equivocarnos.

Frente a esto quiero decirte que está garantizado que vas a equivocarte, repetidas veces, y será tu responsabilidad aprender de tus errores para poder crecer y edificar aprendizaje.

Dios bendice a los emprendedores, pero bendice su hacer para que lo que hagan prospere como dice Salmos 1. Dios no te dará tu propia empresa por lo mucho que ores el domingo en el culto, Dios solo te proporcionará las oportunidades para que tú te desarrolles como emprendedor, y hará que lo que emprendas prospere, si eres lo suficientemente maleable para adaptarte al cambio.

Cuidado con el “si Dios Quiere…”

Haz oído decir “Si Dios Quiere…” alguna vez? cuantas veces lo haz dicho? Si tu respuesta es positiva, es probable que sufras de cristianitis.

Dios quiere!, y cuando decimos “voy a arrancar mi propio proyecto algún día si Dios Quiere”, estamos diciendo implícitamente que si nosotros no emprendimos fue porque Dios no quiso, le dejamos a Él la responsabilidad de que cosas grandes NO pasen en tu vida, en vez de hacernos cargo y pelear por nuestro futuro.

No te conformes.

Tu puedes ser completamente agradecido a Dios, pero eso no implica que debas conformarte con lo que Dios te dio hasta ahora, con el empleo que te dio hasta ahora, con el salario que te dio hasta ahora, con la empresa que tienes ahora…

Dios dijo: TODO lo que hace prosperará, el límite lo pones tú. Hasta donde quieres llegar? Comienza por definir tus metas, determinate y comenzarás a emprender.

Para concluir te dejo un par de claves para que puedas meditar.

– Sueña en grande, pero también esfuérzate en grande.
– Habla mucho de tu proyecto pero no olvides llevarlo a cabo.
– Piensa mucho en tu proyecto pero toma decisiones.
– Toma decisiones pero se sabio cuando debas cambiar tu decisión.
– Cambia tus decisiones pero mantén tu rumbo.
– Cuando creas que lo tienes, recién estas al 50%.
– No te detengas nunca.

Autor: Matias Paterlini / Twitter: @Paterlinimatias

Adaptado: David Munozh/ Twitter: @Davidmunozh

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