Amor Inteligente

Amor Inteligente.023La sociedad de hoy nos influencia en nuestra forma de pensamiento. Como ejemplo, estamos invirtiendo tiempo en reflexionar acerca de aquello que se nos enseña sobre el amor y como esto contrasta con lo que la Biblia desea enseñarnos.

Resumiendo
El amor que Dios pretende que practiquemos, aquel que los griegos llaman ágape, no es una emoción sino una conducta que nos animamos a definir por medio de una descripción de tres de sus componentes: valoración, respeto y cuidado. El que sea una conducta y no una emoción nos da la posibilidad de decidir sobre él. El amor, según el apóstol Pablo, es como un camino, el más excelente de todos. Por lo tanto no se requiere de mi una actitud pasiva, de espera para sentir algo, sino una decisión sobre que hacer al respecto. El amor además es una capacidad sobrenatural, un regalo divino y por lo tanto no se trata de pedir más de él sino de aceptarlo, disfrutarlo, practicarlo y compartirlo. Vivir y compartir el amor no solo tiene que ver con nuestro hacer… sino también con la conformación de nuestro ser: Sin este amor nada soy.

El amor no es una emoción sino una conducta

Parece magia
Teniendo en cuenta todas estas cosas debemos hacer notar que el amor, como capital aportado por Dios, como conducta a elegir, nos presenta un gran desafío: Como ponerlo en práctica, como vivirlo. Interesante: No existe versículo alguno donde se nos de instrucciones de pedirle amor a Dios. En la idea bíblica, el amor no se pide… se toma de parte de Dios y se decide ponerlo en funcionamiento. No se espera al aguatero… se abre la canilla. De alguna manera milagrosa, cuando sintonizamos con la Fuente del amor, sucede lo mismo que con el aceite de la viuda: Lo damos todo y cuando esperamos ver el recipiente vacio… este todavía rebalsa. Mis hijos dirían que parece magia… no lo es. Es el obrar de aquel que no se rige por nuestras limitaciones.

El amor no se pide… se toma de parte de Dios y se decide ponerlo en funcionamiento.

Amor y sabiduría
Sin embargo, existe la instrucción de que lo conozcamos. Pablo ruega a Dios que podamos conocer su amor en toda su dimensión. La Biblia si está llena de llamados a pedir y adquirir conocimiento y sabiduría. Conocimiento genuino, intenso, intimo, para que conocer al Dios que es amor… sabiduría para brindarlo inteligente y apropiadamente. El amor, como la gracia de Dios, tiene multiformes maneras de ser brindado. No todos los que amamos necesitan lo mismo, entienden lo mismo… sueñan con lo mismo. Debemos ser sabios para brindarlo. Las buenas intenciones son valiosas, pero no siempre son suficientes. Pido sabiduría de Dios para amar a mis hijos. He visto que lo que es bueno para uno, hasta puede ser malo para el otro.

Yo los amo… pero soy falto de sabiduría… y esto no solo ocurre con los hijos, pasa igual con amigos, familiares, socios, vecinos. Amar es dar pero no siempre es bueno dar lo que se nos pide. Amar es perdonar, pero el perdón no debe confundirse con una sumisión a la violencia que le brinda al agresor el escenario constante para su infracción… Definitivamente necesitamos sabiduría.

Amar es perdonar

Soy invitado por el Creador a hacer uso de su amor… y para hacerlo, él me llama a una relación intima con él que me aporte la sabiduría necesaria para brindarlo de la mejor manera, según su voluntad agradable y perfecta.

Autor: German Ortiz

Adaptado por: David Munozh – Twitter: @Davidmunozh

Advertisements