el exito

El Exito.041

Yo le decía a uno de los miembros de mi equipo que éxito es una palabra que cada quien define. Para mí, éxito es aprender a vivir bien. ¡Cuántos empresarios hacen prosperar sus negocios, son millonarios, pero con tres divorcios! Deportistas con medallas de oro que son drogadictos, o personas brillantes en gobierno pero con hijos que no quieren saber nada de ellos.

¿Qué es éxito? Yo creo que es aprender a vivir bien y tener los motivos correctos para hacerlo.

Yo no creo en obtener un éxito de grandes resultados si eso no genera beneficios para alguien más. Si logras pensar en el beneficio de otros cuando hagas algo, entonces te encaminas a un éxito integral.

Quiero contarte algo acerca de mi vida. Después de cuatro años y medio de estudiar en la Universidad Francisco Marroquín, una prestigiosa universidad privada en Guatemala, tuve que dejar de hacerlo. Vino una crisis a la familia de mi mamá y tuve que decidir sostenerme solo. Debido a eso, tuve que dejar por más de cinco años la universidad. Pero regresé por varias razones. Primero, para honrar a mi madre, quien se esforzó toda la vida por pagarme los estudios, y entiendo que al que honra padre y madre le irá bien y será de larga vida. Y segundo, porque coordinaba un grupo de jóvenes y quería darles el ejemplo de terminar su carreta universitaria. Ahí empecé a entender que el liderazgo es modelar la vida.

El día que retomé mis estudios, un catedrático sacó un libro de finanzas y dijo: “Los primeros 12 capítulos son repaso, leánlos y empezaremos en tal capítulo”. Cuando yo regresé a mi casa (ya estaba casado y con hijos) me preguntó mi esposa: “¿Cómo te fue?”. Y yo le dije: “No fue Dios el que me habló de regresar a la universidad; soy yo solito el que me estoy volviendo loco; ¿cómo voy yo a hacer esto?”. Ese día tuve a bien juntarme con uno de mis mejores clientes, y mientras estábamos haciendo un negocio, me preguntó: -¿Cómo va la universidad?-. Le respondí: -Ya no va, tardé como un día y ya me volví a salir-. Le conté lo que me habían dicho en el curso de Finanzas. –No -me dijo- yo te doy clases particulares-. –Está bien -le dije- ¿a qué hora?-. Respondió: -A las once de la noche-. Entonces, yo trabajaba de 7 a.m. a 5 p.m., iba a la universidad de 6:00 a 9:00 p.m., pasaba a la casa entre 9:00 y 10:00 p.m. A las 11:00 p.m. me iba a mis clases. Regresaba a casa como a la 1:00 a.m., y al día siguiente, a las 7:00 a.m. de nuevo en la oficina. Así fue como regresé a la universidad, y en vez de solamente regresar para cerrar mi carrera, lo hice para graduarme con honores. Entendí que Dios honra a los que le honran. Logré graduarme de ahí y sacar un post grado en una universidad de California.

Cuando me gradué, mi esposa estaba esperando a mi tercer hijo, y asistimos juntos a la cena de honores. Llevaba a mi mamá de un brazo y a mi esposa del otro, y cuando entré, quien me había dado clases de economía en los primeros años, ahora era el rector de la universidad. ¡Cómo puede cambiar la vida! Mientras en unos años yo andaba viendo cómo reponía la carrera, el otro llegó a rector. Se me quedó viendo y me dijo: “Señor Luna, no esperaba menos de usted”. Esas palabras me marcaron mucho y me propuse yo hacer lo mismo con la gente, no esperar menos de ellos. La gente de verdad responde bien, es mejor de lo que uno piensa, mejor de lo que uno cree.

Lealtad. La gente va a ser leal contigo si saben que eres leal con ellos. Es una semilla que uno siembra. El que mucho habla de ser leal en la empresa es porque no tiene idea de qué es ser eso. Rara vez se habla de lealtad, simplemente se vive, se es. Rara vez he hablado con mi equipo de esta forma: “Ustedes deben ser leales, hay se recuerdan”. Si usted le tiene que recordar a sus trabajadores que es el jefe, es porque hace rato lo dejó de ser. La lealtad es algo que se vive, no que se pide.

La gente va a ser leal contigo si saben que eres leal con ellos.

Y aprovecho a decrite que si has dejado tu carreta universitaria a un lado estás en la fase de retomarla. Hazlo con todas las fuerzas. Ciérrala y gradúate lo mejor que puedas. ¡Dios te bendiga!

Autor: Cash Luna / Twitter: @Cashluna

Adaptado: David Munozh / Twitter: Davidmunozh

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