SE FIEL A TU ESTILO

fiel a tu estilo

 
Una de las cosas más difíciles para todo líder , o al menos así fue en mi caso, es poder definir tu propio estilo para compartir. Muchos somos tentados a imitar a otros lideres  de moda pensando que su estilo es el correcto para llegar a nuestros jóvenes. ‘Si le resulta a él, ¿por qué a nosotros no?’. Déjame decirte que no existe un error más grande que hacer esto.
1. Encuentra Tu Propio Estilo
Y para hacerlo comienza analizando el estilo de notas que más te gusta.
Si prefieres las notas cortas, con sólo los puntos a tratar y unas cuántas anotaciones, entonces tu estilo para compartir es espontáneo. Te sugiero por tanto que leas mucho, que leas todo el contexto de las citas que utilizarás para compartir y así poder dar todo el panorama completo; y lee otros libros, documentos, investigaciones, etc., para estar bien documentado acerca del tema.
Si prefieres tener todo el sermón anotado, entonces tu estilo es más conservador, prefieres tener los puntos que deben decirse sin dejar uno al aire. Te sugiero que aprendas muy bien la gramática y practiques mucho la lectura para darle las pautas, matices y entonaciones adecuadas a tu tema.
2. Practica Antes
Ya que tienes tus notas listas, practícalo para ti mismo. ¿Cómo lo darías? ¿Qué pausas harías? ¿Cómo te colocarás al dar el tema? Te aseguro que al hacerlo te vendrán nuevas ideas, otras ilustraciones, etc. Me ha pasado que, cuando no practico antes de dar el tema, después de darlo se me vienen nuevas ideas, muchas de ellas mejores, etc. También he descubierto que mucho de lo que luce muy bien en mis notas, no funcionan tan bien cuando se habla y esto me da oportunidad de corregirlo antes de estar frente a los chicos.
También he descubierto que mucho de lo que luce muy bien en mis notas, no funcionan tan bien cuando se habla
3. Busca Retroalimentación
¡Armate de valor! Y pide a alguien que te diga que le pareció. ¡Que sea sincero! De todas formas van a criticar tu plática, entonces porque no ir en busca de algunas de esas críticas para que puedas ver qué cosas mejorar. Si eres casado, sienta a tu esposa frente a ti, compártele y pide al final que te diga ‘qué le pareció’; de esta manera practicas antes y recibes retroalimentación.
4. Sé Paciente
Permite que la experiencia vaya puliendo tu estilo. Verás que poco a poco te volverás más y más diestro al compartir. No esperes ser una ‘excelente’ predicador o conferencista en unos cuantos meses. Ten paciencia y persevera. Al principio quizás los comentarios no sean favorables, pero no te rindas y me platicas después.
Ten paciencia y persevera.
Julio César Cruz Ocaña
Adaptado: David Munozh / Twitter: @Davidmunozh